Nos hemos pegado una fiesta en: Festival Gigante (1ª parte: viernes)

Y cuando parecía que el verano llegaba a su fin y con él sus fiestas, sus festivales y sus largas noches de música y amistades espontáneas, llegó el Festival Gigante.

En Guadalajara, a tiro de piedra de Madrid, con un precio más que asequible y un cartel que nada tiene que envidiar a las fiestas que ya posee prácticamente cada ciudad y casi cada semana del verano, comenzaba el viernes 4 de septiembre la segunda edición de este festival de doble escenario construido sobre césped, algo que siempre es de agradecer al llegar.

Festival Gigante 2015

El primer día de festival tuvo claramente un aforo inferior, debido a que quizá algunas de las estrellas más “atractivas” del festival se reservaban para el día siguiente. Aunque resulta algo extraño poder moverse cerca del escenario sin esa sensación de agobio que se crea en los festivales, la verdad es que se estaba muy a gusto. Por lo menos en el escenario principal, el llamado Gigante, ya que durante este primer día daba la sensación de haber más gente en el escenario Guadalajara, claramente más pequeño.

Jero Romero

El 2×1 en bebidas terminó a la vez que Jero Romero aparecía en el escenario para dar comienzo el que para muchos fue el primer grande del día. El ex-Sunday Driver repasó sus dos trabajos junto a su recogida formación en círculo para saludar en clave de folk a una noche que llegaba con amenaza de frío. Todo a apuntaba a que tendríamos que juntarnos más. Pero no pasa nada, Devolverte o Correcto nos calentó por dentro.

Algo llamativo en este festival ha sido la gran presencia de niños pequeños, a casi cualquier hora y en casi cualquier lugar. Se ve que los padres que aún se sientes jóvenes no quieren dejar pasar una fiesta así y no sienten reparo alguno en andar por allí con los carritos y los bebés a cuestas mientras otra multitud mira atónita intentando no sentirse cohibido por un público nada habitual en este tipo de fiestas.

Lichis en Festival Gigante.

Lichis

A las 21:00 y con la mayoría de la gente buscando más el calor en sus abrigos y en los vasos que en la música, llegó Lichis, vestido con un traje que recordaba a Enrique Bunbury, para hacernos ver que el “Indie” y sus festivales ya no es sólo cosa de “modernos”.

Con un estilo y un repertorio más inocente de lo que nos tenía acostumbrados con aquel punto crápula y canalla que tanto gustaba en La cabra mecánica, podemos decir que pasó sin pena ni gloria delante de un público que, aunque le ayudó a cantar éxitos como Felicidad, quizá esperaba otra cosa.

Rufus T. Firefly en Festival Gigante.

Rufus T. Firefly

Si para algo sirven los escenarios pequeños en los festivales donde apenas hay descanso, es para poder descubrir y escuchar a grupos que más temprano que tarde encontraremos arrasando en los escenarios mayores. Es el caso de Rufus T. Firefly, una joven aunque experimentada banda que transmite todo el buen rollo que se busca en una fiesta a la que le quedan muchas horas de pop y guitarras eléctricas. Se hicieron notar, la gente hablaba de ellos y además hicieron que el concierto de Corizonas en el escenario principal quedara en segundo plano. No les pierdan de vista, nos vamos a hartar de leer su nombre en carteles.

Con Los Enemigos pasa algo similar que con Lichis. Llevan toda la vida en esto, tienen muchos discos y hits a sus espaldas, pero sin duda la nueva era de festivales les ha venido de perlas. Ya nos hemos acostumbrado a que sean partícipes de este tipo de fiestas desde que anunciaran su gira de reencuentro hace ya algunos años. Han debido cogerle el gusto porque aquí siguen, tocando para un público atraído por artistas que, como muchos de ellos, estaban naciendo cuando Josele y los suyos empezaban su andadura. Pero ahí están, haciendo Rock ‘n’ roll y sacando de dentro de casi todos los estribillos de temas como Señora o Desde el jergón que tantas veces hemos escuchado en el pasado.

Los Enemigos en Festival Gigante.

Los Enemigos

Otra de las bandas a destacar de este primer día es Barry Brava. Aunque no son nuevos en estos de los festivales y su sonido discotequero ya ha convencido a la mayoría, viéndoles en directo te preguntas qué hace una banda así en un escenario tan pequeño. Con todo el morro del mundo se metieron a todos en el bolsillo; y es que si algo tiene Varry Brava es que es muy difícil verles sin bailar, algo casi necesario y de agradecer debido al descenso de las temperaturas.

La noche se ponía cada vez más fría y L.A. intentaron calentarnos con su potente rock melódico. Aunque ya era tarde, la corta afluencia de publico se hacía notar, por lo que cuanto más juntos, mejor. L.A. son otros fijos en los carteles desde hace ya varios años, pero es posible que el público asistente no estuviera tan entregado como otras veces a estas horas. Ni siquiera con Estereotypo, otra joven banda que, aunque sí animo un poco con su estilo maquinero a los que quedaban por allí, sólo servía para ir terminando la noche antes de que Virginia Díaz empezara a pinchar para despedirnos a todos hasta el día siguiente.

Y hasta aquí el primer día. Nos vamos tarde, con la risa floja y cansados. Vamos, lo normal después de pasarlo bien en una sesión de festival. Y aún queda otra.

Texto y fotografía: Roberto Coscoñas García.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s